Bueno, mis hermanos mayores cocteleros me proponen que hable sobre el mejor viaje de mi vida... no hay demasiado en donde elegir, por lo que me quedo con uno que hice el 4 de noviembre de 2006 a Galicia.
Salimos el viernes día 3 a las 11 de la noche, una noche cuando llovía a auténticos cántaros aquí en las Huertas. Comenzamos el viaje. Unos 10 minutos después, estando intentando dormirme yo, escucho de pronto la música esa tan famosa de los leones de la 20 Century Fox. Resulta que nos pusieron la película de la Penelope Cruz y la Salma Hayek esa, la de Bandidas. UN autentico coñazo, fui capaz de echarme una cabezadita. Pero en el final de la película prácticamente (allá sobre las 12 y media de la noche) un pitido del GPS (una señorita de la marca TomTom que nos estuvo dando la lata durante casi toda la noche) me despertó, y puede que inconscientemente me alertara de que una segunda película estuviera a punto de comenzar. Se trataba nada más y nada menos que de la famosa Scary Movie 4. Por fín algo que me despertara (era un sarcasmo ). Ví la película entera. Cerca del final de la película intenté dormirme (pedazo de final, perfecta parodia de la película Saw), pero otro pitido del GPS y un sonido de pandereta me despertó. Cuando quise mirar a un lateral del autobús veo un cartel que en grande pone: SALAMANCA. Ibamos a parar para recoger a Ainhoa. Dije: bueno, no voy a dormirme todavía. Ainhoa subió al autobús, estuvieron dando al palique durante un ratejo (que yo me diera cuenta) y me volví a dormir. Nuevamente el pitido de la inconfundible señorita me despertó. Veo el cartel: "ZAMORA". Eran cerca de las 3 de la madrugada. Paramos allí para hacer lo que normalmente se hacen en las paradas en los viajes (no necesitamos detalles, espero) y una hora después volvimos al viaje. Me intenté dormir, y en el rato que transcurrió entre que volvieramos al autobus hasta que paramos de nuevo en Orense (para desayunar, eran las 7) dormí... contando las cabezadas... mas o menos una horita. Paramos allí, estiré las piernas (joder, que frio a esas horas) y volvimos al viaje. Ya no me duermo (me dije a mí mismo). Y ahí stuve, escuchando a una gitana cantar no se qué cosa de un pañuelo y viendo órreos en el precioso paisaje galego.
Por fín llegamos a Mos, el pueblo donde íbamos a actuar (¿no lo dije? Pues lo digo: fui con los Coros y Danzas)., vimos la carpa y pronto vino un representante del C.C. Santa Eulalia de Mos, quienes nos invitaron. Llamaron a nuestro guía turístico de aquella mañana, fuimos a O Porriño a dejar las cosas en el albergue donde dormiríamos y corriendo nos fuimos a visitar Tui.
Tui es una ciudad situada a la orilla del Miño y en la frontera entre Galicia y Portugal, por lo que vivimos mucha cultura. La catedral es preciosa, en la portada hay unos ángeles que merece de veras la pena la visita. Por dentro un órgano (de los musicales, de los que tienen teclas ) enorme situado a unos 3 metros de altura apabulla al visitante más intrépido. Por dentro el claustro es muy bonito, pero cuando vas al mirador donde hay un jardín (las naranjas que crecen allí estan bastante ricas) y miras el Miño desde la altura realmente te acojonas. Y cuando subes a la torre del homenaje ya es que es la repanocha. Realmente precioso.
Luego mientras algunos visitaban no se qué fortaleza en Portugal unos pocos estuvimos tomandonos unos refrescos (yo un refresco, otra gente estuvo tomando cerveza, pero no viene al caso) en un bar de por allí que estaba en obras...
Luego bajamos corriendo al autobús para comer en un restaurante en O Porriño que la verdad la comida estaba deliciosa. To me tupí con una sopa y dos filetes... Luego fuimos al albergue a echarnos una siestita, y luego por la tarde (a las 5 y cuarto debíamos estar todos en pie) fuimos a visitar Vigo (la ría es preciosa realmente). Por la noche fuimos a un certamen de gaita galega y luego nos dieron de cenar en una nave que tenían por allí. Justo después un concierto dado por el grupo gaiteiro titular nos alegró la noche (y a algunos les dio un poco de dolor de cabeza), y mientras algunos se fueron de fiesta aquella noche unos poquitos nos dormimos hasta el domingo.
El domingo nos despertamos, nos acicalamos, desayunamos y demás, y fuimos en autobús para la Festa do Codillo, en Mos. El codillo es un plato típico de allí, supongo. A las 11 de la mañana la gente comiendo codillo...
Luego lo de siempre: el pregón (en esta ocasión a cargo de unas simpaticas señoras que pese a que no entendí demasiado me hicieron gracia, sobre todo la canción), una pequeña pieza a cargo del grupo gaiteiro local y luego nuestra actuación. Actuamos de una manera que yo no sé como lo hice, pero la gente allí nos aplaudió MUUUUCHO, tanto que la gente hasta nos daba besos y todo...
Y bueno, ese es el mejor viaje de mi vida.




Manu, Galicia es un viaje que deberíamos hacer todos. Genial tu reseña. Seguro uno que otro coctelero se animará a ir a Mos.